jueves, 26 de enero de 2012

trueque



Debe existir. Su propia voz le sonó discorde. Se lo ha dicho por querer convencerse de su no locura. Lo repite como un mantra: mañana, tarde, noche. No importa el tiempo. Debe existir y además es hermosa. Lo hermoso sólo proviene de lo hermoso y esa voz angelical sólo debe pertenecer a un idéntico.
¿Cómo es posible que no le hubiese visto jamás? ¿Qué acaso el edifico en donde ambos viven es del tamaño de un continente? Por mucho tiempo no tuvo nada más para alimentar la certeza de su existencia que el sonido ascendente del departamento de abajo, algo que determinó llamar “la dulce presencia”
Su vida de desempleo le ha permitido estar al pendiente de su rutina, pero ni así ha logrado mirarle salir o llegar por más que corra a la ventana o abra la puerta intempestivamente. ¿De dónde viene y adónde va a tales y cuales horas?.. En su desvarío eso no tiene importancia, lo importante es que vuelve y al hacerlo retorna también la calma.
¿Qué melodía entonara hoy? ¿Qué sonido debussynico saldrá de la flauta con el afán de que lo memoricen sus dedos y estos oídos? – Exclamaba para sí tirado en la cama. Y la fantasía de la vida que esas notas le daban era como la vida misma. Lo sumergían en los pasajes de su infancia, y le daban el valor de reescribirlos en su memoria no como fueron, sino como deberían haber sido. Lo lanzaban a imaginar el futuro: el trabajo perfecto, el titulo concluido, el cuerpo atlético y junto a todo esto: ella, su voz y su flauta. Noche tras noche, tiempo tras tiempo vive de esta forma.
Quizás en otra vida se entere, que vez con vez que ella vuelve a subir las ruinosas escaleras para llegar a su habitación casi vacía, se lanza a su flauta con la esperanza de que las notas, por efecto de sortilegio desconocido atraigan a quien la saque de su rutina como camarista de hotel.

martes, 10 de enero de 2012

Onírico.

[La tuve en mi cabeza el resto del día. Su boca coralina, sus mejillas sonrojadas y esa mirada encendida... si sólo la toque en el antebrazo de la forma más leve... bajará a qué hora en esta estación?]
-¿Estas aquí? - Morfeo entra levemente en el reducido espacio, sin ventanas pero con luz. Completamente vacío a excepción de mi. Yo le veo desde el rincón. He estado aquí desde casi siempre.
Morfeo se acerca, trae algo en un tazón. -Recuerdos, son frescos- y los estira hacia mi, con inimaginable ternura. -Hoy te vez mejor, y sonríe.
No intentes mentirme, le digo a la vez que tomo el tazón que me alcanza y lo llevo a mi regazo. Comienzo a verlos, huelen tan bien ¿de dónde los ha sacado?
-Extraje sólo los mejores antes de que los tomaran. Se han distraído platicando. No han sido todos, no se darán cuenta.
-Eso es un riego para ti y para mi, por favor no lo hagas. En mi voz existe una fuerza dulce que sé no lo convencerá.
-No puedo evitarlo, estas muriendo. Creen que no pueden matarte, pero lo hacen! ¡lo hacen y tú no te defiendes!
Su voz raya en la desesperación de un loco... me mira con sus ojos negros y profundos, como cenotes abiertos en mi alma, sus pupilas dilatas por falta de luz... le tomo con mis manos su rostro contraído por la angustia y llevo sus labios a mi boca...

[-Señorita... estamos en Universidad. ¿es esta su bolsa?, se le ha resbalado al piso.
-Muchas gracias.
¿Habré dicho algo en voz alta?¿Qué este hombre, no ha salido de mi sueño?
Saltó del asiento, son las 3.30...tardísimo.

domingo, 19 de noviembre de 2006

esperen pronto noticias

bien...ahora que esta en 'onda' publicar comentarios veamos que puede hacer un neofito historiador en estos lugares...